James Lehman es portero del Sttugart de Alemania, y estaba jugándose con su equipo el paso a los octavos de final de la Champions League, pero por más que sea un jugador de alto nivel, también tiene sus necesidades, y obviamente no se aguantó las ganas de orinar durante el partido.
Al final le ganaron por 3 a 1 al Urinea de Rumania. ¿Será mucha la coincidencia?